PARA RELAJARSE UN RATO

El lunes de la siguiente semana será el primer día del último semestre de maestría en la universidad y para relajarme un poco y prepararme para el gran día que mejor idea que divertirse horneando unos panquesitos y un pastel.

A mi hermana y a mi se nos ocurrió la idea de hornear y decorar un pastel cuando vimos una película. Y pues en las películas todo se ve muy fácil y por alguna razón no hay trastes que lavar.

Aquí el resultado de nuestra aventura 🦄

EL MEXICO QUE NUNCA TENDREMOS

Despierta al sonido de una bala, otra bala

Otra mañana

Nada ha cambiado.

Pero en serio despierta, no solo abras los ojos

Y te conformes con el nuevo normal que es el ahora.

Que si matan a uno mas

No es problema mientras no sea de los tuyos.

¿Qué pasa con nosotros?

Que hemos dejado de ser los mismos de antes

Y es que como decía Neruda

“Nosotros los de entonces ya no somos los mismos”

Pero él hablaba de amor y nosotros estamos en guerra.

Pero después de todo, aplican estos versos

¿Qué esta guerra no es de amor?

El amor al poder, a la gloria pasajera, al dinero fácil.

¿Y es que, que se puede esperar de gente que no sabe qué hacer con el poder cuando ni siquiera saben el significado de responsabilidad?

Y tú pensaras que es culpa de un viejo que no supo dejar a tiempo sus infantiles deseos de ser el más grande de México

Para llegar y comportarse como uno de esos niños que nunca tuvo ese juguete que todos tuvieron y que jamás le alcanzo para comprarse uno

Pero si bien es su culpa por prometer y no cumplir

Es la culpa tuya y mía

Por creer en salvadores de carne y hueso

Y es que eso tenemos historia

Cuando nuestros antepasados confundieron con dioses a lo que España nos mandó.

Y entonces de ahí no hubo vuelta atrás.

Seguimos esperando que llegue quien nos salve.

Por eso cada que alguien nos dice que todo estará bien saltamos, nos alegramos.

Y pensamos que finalmente alguien nos resolverá el problema.

Ese problema final que nos lleva al éxito, pero que nunca hemos querido abordar.

La ilusión vuelve, recuperamos la esperanza y al final nos quedamos en el mismo lugar o damos veinte pasos atrás.

Que lejos estamos de ser un país de primer nivel.

Y es que el problema tiene raíz en nosotros.

Suena cliché, es algo que nos decimos para pensar que nos encaminamos al camino correcto.

Pero ya es demasiado tarde para hacer algo porque el virus contagio a toda una nación.

Todavía no hay cura.

¿Cómo va a haber una?

Si en México para sobrevivir necesitas ser parte de EL PROBLEMA

Eso de un “soldado en cada hijo te dio” nunca se tomó en serio.

Y más bien en cada hijo hay un traidor.

Cada bala que termina con la vida de alguien nos recuerda que no somos eternos.

Que no porque aguantemos tanto significa que somos de piedra.

Que frágil la vida, y que bonito es vivir.

Y creo que con eso nos conformamos con vivir un día a la vez

Por eso no somos gente de planes

Nos conformamos pensando que en este país por lo menos la familia es lo más importante

Que, si nos confesamos, todo mal desaparece

Porque somos fanáticos de milagros que no hemos visto, de imágenes que no hablan, de curas que viven doble vida.

Estamos lejos de lo ideal

Dios nos ha olvidado, o es que tal vez nosotros le olvidamos

Posiblemente nunca le conocimos

¿Dónde están aquellos justos y buenos hombres?

Porque sabemos muy bien que no visten de traje.

Solo es fachada.

¿Quiénes somos y a dónde vamos?

Porque hacia dónde vamos y quienes somos este lejos de ser es México que todos soñamos

Donde hay libertad de expresión, de pensamiento, de opinión

Donde tu trabajo vale

Donde no exista el si no transo no avanzo

Pero es que, así como vamos

Lo que queremos es solo un sueño

Queremos un México que jamás tendremos

FORMULA 1: LA IMPORTANCIA DEL QUALI

“Dime como conduces tu auto y te dire como eres»

Juan Manuel Fangio

Un segundo basta para que cambie todo, un segundo. Resulta increíble pero un segundo vale oro en Formula 1 y el tiempo es dinero. Pero ¿Quién soy? ¿y como he llegado hasta aquí, se preguntarán seguramente?

Supongo que la Formula 1 te despierta ese lado filosófico.  Obvio había oído hablar de Schumacher y de Alonso, de Lewis Hamilton, Checo Pérez, y de Sebastian Vettel, pero hasta ahí. Sabía de carreras y de coches. De Mercedes Benz, de Ferrari, de Pirelli, del Autódromo Hermanos Rodríguez. Pero nada más.

Ahora he visto todos los episodios de “Formula 1: Conducir para sobrevivir”, serie documental que detalla aspectos de lo que es ser un piloto en Formula 1, y bueno ¿a quién no le gusta la velocidad y los autos? ¿Quién no ha soñado manejar un Ferrari rojo a toda velocidad? Por lo menos yo sí.

El caso es que ahora estoy metida en este mundo de las carreras donde por cierto hay mucho drama. Y contrario a lo que se piensa, y esta es solo una opinión, los hombres son mega extra super dramáticos. Es más, hasta me atrevo a decir que buscan el drama a cualquier medida, lo anhelan y no lo pueden evitar.  Y es que en una pista puede pasar de todo.  Antes de conocer más sobre este mundo para mí era fácil describirlo como “un monton de tipos dando vueltas y vueltas” y que lejos de la realidad estaba. Este es un deporte, estamos hablando de atletas de alto rendimiento. Es algo serio que requiere comprender a fondo. Pensé que solo era necesario saber manejar para convertirme en piloto, pero mi sueño muy pronto fue cortado al enterarme de lo que se requiere, porque llegar ahí no es fácil.

Antes de empezar a hablar más a profundidad de Formula 1 estos son algunos datos que recién encontré y que me sorprendieron y podrían sorprender acerca de este deporte:

-Un piloto cambia de velocidad entre dos mil quinientas y cuatro mil veces en tan solo una carrera.

-El carro tarda alrededor de 2.6 segundos en ir de 0 a 100 kilómetros por hora y en solo 4 segundos puede ir de 0 a 160 kilómetros por hora y regresar a cero.

-Cuando un auto corre por encima de los 160 kilómetros por hora, logra generar suficiente carga aerodinámica para igualar su propio peso.

-Un piloto llega a perder hasta cuatro kilos en una carrera, esto debido a la exposición a altas temperaturas y fuerzas G.

-Si un piloto pisa a fondo el freno de su auto, experimenta una fuerza de desaceleración comparable a un coche normal chocando con una pared de concreto a 300 kilómetros por hora.

-Cada escudería consume un promedio de 1200 litros de combustible por carrera.

-La distancia entre el coche y el pavimento varía entre 10 y 50 milímetros dependiendo la velocidad.

-Los tubos de escape del vehículo llegan a alcanzar una temperatura de casi 1,000 grados centígrados.

-Un solo coche cuesta hasta 10 millones de dólares y requiere de 150,000 horas de trabajo manual para construirse.

-El récord para cambio de llantas de una escudería es de 1.82 segundos.

Ya que se les quitaron las ganas de ser pilotos como a mí, ahora viene un poco de historia. Formula 1 es la principal competición de automovilismo internacional y campeonato de deportes de motor más popular y prestigioso del mundo. Los grandes premios se celebran en autódromos y en algunos casos se utilizan circuitos callejeros, como el de la semana pasada en Mónaco. La historia de Formula 1 inicia en 1945, después del término de la segunda guerra mundial, donde hubo solo cuatro carreras. Seria en 1950 cuando se celebraba oficialmente el primer campeonato de Formula 1. El primer gran Premio se celebró en el circuito de Silverstone y lo gano el piloto italiano de Alfa Romeo Giuseppe Farina. Han pasado muchas cosas desde entonces, el deporte evoluciono como todo. Los carros han cambiado de diseño, el puntaje es diferente, pistas han ido y venido, en fin…

Y es que este deporte es fascinante desde los diseños de cada coche, los jefes de equipo, los pilotos que a veces cambian cada año, y los diferentes equipos. La Formula 1 cuenta con 10 equipos y 20 pilotos. Esta temporada estos son los equipos con sus correspondientes pilotos.  Mercedes Benz (Hamilton y Bottas), Red Bull (Verstappen y Perez), McLaren (Norris y Ricciardo), Ferrari (Leclerc y Sainz), Alpha Tauri (Tsunoda y Gasly), Williams (Russell y Latifi), Alfa Romeo (Giovinazzi y Raikkonen), Aston Martin (Stroll y Vettel), Haas (Mazepin y Schumacher), y Alpine (Ocon y Alonso).

Pero regresando al tema principal de este escrito ¿Qué es el quali? ¿Y cual es su importancia?

Anteriormente, la calificación para los puestos de salida constaba de una sesión de una hora, en la que los pilotos intentaban obtener su mejor tiempo de vuelta alrededor del circuito en turno. Pero eso ha cambiado. En el 2006 se implementó por vez primera el sistema de tres sesiones que se sigue utilizando a la fecha. El sistema para clasificar consta de tres partes (Q1, Q2, Q3). En 2016 este se modificó un poco y cada parte dura 16, 15, y 14 minutos respectivamente. Los 15 pilotos más rápidos en la Q1 avanzan a la Q2, de la cual los diez más veloces pasan a la Q3 en la que se decide el orden de arranque de los pilotos y se disputa el tan anhelado pole position (primera plaza). El orden desde el puesto once hacia atrás se determina por orden inverso de eliminación.

Adicionalmente, la Formula 1 aprobó la prueba del denominado “Sprint Qualifying”, un formato de calificación diferente al previamente mencionado para tres de las carreras de la temporada actual, pero de eso ya habrá tiempo de hablar.

La pregunta aquí es si realmente el quali tiene algún tipo de importancia. Mi opinión era que la calificación no es tan importante pues lo que importa es la carrera ¿no? Pero da la casualidad que tu posición de quali, puede ir de no importar mucho hasta ser el factor determinante de toda una carrera. Tal suele ser el caso del Gran Premio de Mónaco, ya que no suele haber espacio para rebasar. De los últimos 20 Grandes Premios celebrados en las calles de Monte Carlo se han visto en promedio 12 rebases por carrera. Número que a simple vista parece normal, pero uno que deja mucho a desear de los 34 y 32 rebases que se han presentado en Spa (GP de Bélgica) e Interlagos (GP de Brasil) respectivamente en el mismo periodo. Y tal vez uno piense que tan poca acción en pista hace el fin de semana de carrera un tanto aburrido, pero eso no puede estar más alejado de la realidad. El Quali este sábado nos dio una excelente demostración de lo importante y emocionante que puede ser. Vimos una verdadera mini carrera llena de sorpresas, en donde el campeón del mundo Lewis Hamilton ni siquiera figuro en los primeros puestos. Culminando en el Q3 más dramático del año, pues poco después de haber realizado la vuelta más rápida en pista, Charles Leclerc se encontraría perdiendo el control de su monoplaza impidiendo a pilotos como Max Verstappen la oportunidad de igualarlo.

Al terminar la semana y con la carrera finalizada, vimos por fin a Redbull y a su joven piloto estrella Max Verstappen tomar el mando de la pelea por ambos el título de pilotos y el gran premio de constructores. La principalidad concedió también una espectacular actuación por parte de Checo Pérez, quien apoyado por una soberbia estrategia en pits por parte de su equipo, pudo deleitar a los fanáticos mexicanos a un 4to lugar. 

En esta ocasión el Gran Premio de Mónaco, fue exactamente como su nombre lo sugiere, grande. Y nos ha recordado a todos que cada sesión puede ser emocionante e importante, siendo el quali ese primer escalón para tener una experiencia redonda cada carrera.  

COSTUMBRES

De cuando nací, crecí, me moldearon a este mundo y entonces decidí no quedarme estática…

Por un tiempo me acostumbré al ser

Que creí el mundo quería ver,

Ese ser que aprendió hábitos

Para mantener rutinas

Ese ser que alguna vez creyó

Que los sueños se hacen realidad,

Y que ahora que abrió los ojos

Piensa que soñar solo ocurre

Cuando cierras los ojos.

Caminé, corrí, hui

Y aunque llegaba a lugares

No llegaba a mi destino

Caminaba y corría

Pero al voltear

No había huella, ni indicio alguno

De que había pasado por ahí.

Me veía al espejo

Y mi reflejo se burlaba de mí.

Me había convertido en alguien que no sabía quién era.

En este viaje que se llama vida.

No había logrado nada.

Y me pregunte por qué nadie me veía cuando estaba en frente.

Y tal vez era porque me había quedado inmóvil

No quería cambiar.

Costumbres

Hábitos, rutinas que de chica adopte

Y ahora no puedo cambiar.

Tengo miedo

De encontrar

Ese yo

Que se esconde

Ese destino que no se deja descifrar.

P.D. Cambia tanto, para que aquellos que crean conocer tu esencia se deleiten con una nueva y quieran seguir probando.

Un fantasma llamado YO

Caminaba con pocas ganas hacia el salón. El edificio es un laberinto, con tantas vueltas y un sinfín de salones que encontrar el suyo había sido un verdadero logro al inicio de clases. Pero ahora ya tiene grabado el camino y se toma su tiempo en llegar al salón. Al caminar observa su alrededor, mira la cantidad de gente saliendo de clases o yendo a clase. Y al ver sus juveniles caras y oír sus conversaciones no puede evitar sentirse fuera de lugar y un tanto arcaica. Un fósil entre tanto puberto. Si tan solo pudiese regresar el tiempo. Vivir esos tiempos de nuevo, donde los sueños estaban intactos, la ilusión no había sido destruida, la vida no era aún tan complicada y las conversaciones todavía eran acerca de cosas vanas. Pero ni el tiempo perdona ni la cruel realidad se esconde por mucho tiempo.

Ha llegado temprano a clase a pesar de no querer asistir. Se viene temiendo este día desde hace unas semanas. Y es que desde hace algunos meses un fantasma viene con ella a todos lados y le ha robado la habilidad de expresarse, de interactuar, de conversar. Se aparece desde la mañana y no para hasta que cierra sus ojos para dormir. Le gusta aparecerse cuando se alista para la universidad, trata de hacer platica cuando se mira al espejo. Y es entonces que se da cuenta de las arrugas que van apareciendo poco a poco en su frente y en las comisuras de su boca, justo donde se dibuja su sonrisa. El pánico se apodera de su mente y se convierte en miedo. Se ve al espejo y mil preguntas pasan por su cabeza. El reflejo parece reírse de ella y atrás una figura baila, se acerca a ella, incitándola a bailar, trata de ignorarla, pero en eso se acerca y le susurra al oído – ¿Qué tanto te ves, de que te sirve verte bien por fuera? ¿acaso crees que les importa como te ves? ¿dime, que has hecho con tu vida? -. Acto seguido se sienta y se le queda mirando fijamente con una sonrisa burlona, sabiendo que le ha arruinado el día, y sonríe de oreja a oreja gozando el ver sus ojos que acaban de perder el brillo.

Se sienta en el lugar que ha hecho suyo desde el primer día del semestre. Trata de disipar el miedo que empieza a invadir su cuerpo poco a poco. Pero es inevitable, ya no puede controlarlo. Al lado se escucha la risa burlona con la que ha aprendido a convivir estos últimos meses. Abre su computadora y trata de leer lo que ha escrito, todo se nubla y no tiene sentido. Toma agua, empieza a contar uno, dos, tres … mira el reloj. Se acerca la hora. Se para y empieza a caminar en círculos, aun no llega nadie. Con suerte y se cancela la clase. Con suerte y solo la profesora llegue. 

– ¿A que le tienes miedo? Te has convertido en una cobarde-, susurra nuevamente la voz, el fantasma que la acompaña. -Es solo una presentación, si has estudiado, si has ensayado ¿porque te pones así? -.

El reloj no para. El tiempo es relativo. Una hora se ha pasado en un minuto. Se escuchan voces en el pasillo. Los compañeros de clase han llegado. El tiempo parece pararse. Le da vueltas la cabeza. Todo se ve fuera de lugar. Empieza a perspirar. La vista se le ha nublado y tiene problemas enfocando. Su mente esta en blanco. La profesora empieza la clase, pero nada tiene sentido. Solo ve su boca moverse, pero no comprende nada. El momento se acerca y no hay forma de evitarlo. Empieza a sentir esa sensación de vacío en el estómago y toma agua, pero no es suficiente. Muchas cosas pasan por su mente piensa en correr, en poner una excusa tonta y ridícula para no exponer, en hacerse vomitar. Pero eso seria crear un nuevo fantasma. Esa es la cosa, uno mismo se crea sus propios fantasmas y tienes dos opciones los aceptas o los niegas, pero jamás se van, viven contigo por el resto de tu vida. 

Esto se ha vuelto una locura. No sé qué me pasa. Me siento perdida en un mar de gente, en un sitio en el cual no pertenezco. Estoy sudando como si hiciera mucho calor, y estamos en invierno. ¿Qué me pasa? No soy la misma de antes. Algo ha cambiado. Nadie es igual en esta vida. Todo cambia. Todo evoluciona. Pero sé que he cambiado. No me reconozco. Pero ¿algún día me conocí? ¿Quién soy yo? Y ¿Qué hago aquí? 

Tantas preguntas y poco tiempo para encontrar respuesta. Me inunda una sensación de fracaso. Mi mente es mas fuerte que yo. He perdido el control. La mente es poderosa. Me ahoga cada vez más. Me dice que no puedo y tiene razón. Me siento en un mar y me he cansado de nadar a contracorriente. Me empieza a palpitar el corazón a mil por hora. La profesora me voltea a ver, pero evito su mirada. Veo su boca moverse. Ha dicho un nombre. Mi nombre. No lo he reconocido. Quiero salir corriendo. Quiero agarrar el coche y estrellarlo contra la pared. Quiero saltar al precipicio. Caída libre. Nunca dejar de caer. Es imposible.

La realidad me llama. Al fin oigo mi nombre. Todos me están viendo. Trato de pararme. Las piernas me fallan. Me tiemblan las manos. Se me acelera aun mas el corazón. No puedo hablar. Se me hace difícil encontrar las palabras para comunicar lo que he aprendido del tema. Veo las caras de mis compañeros. Me están juzgando seguramente. Se me traba la lengua. Hago lo mejor que puedo. No es suficiente. Miro hacia abajo. Agacho la cabeza. Quisiera desaparecer. No recuerdo nada de lo que paso. Salgo del salón lo más rápido posible. No quiero regresar. Llego a casa y no se como he llegado. 

Al principio era por diversión. Molestarla. Susurrarle al oído. Sentarme a su lado.  Ahora es mas que diversión. Es competencia. Le gusta hacerse la fuerte. Veamos cuanta madera tiene. Aunque ella me llamo. Ella me eligió.  Miro como se mira al espejo, hay duda, sonríe para ocultar la frustración que lleva en el alma. Siente que no hay salida. No ha encontrado ni una puerta o una ventana por donde escapar. Su conformismo la ahoga cada vez más. Yo solo la acompaño y no pretendo hacerle daño. El daño se lo hace ella a diario. Se ha rendido a vivir. No quiere arriesgarse porque conlleva equivocarse. Pero que mas da, se hace tarde. Soy su fantasma y me llamo YO.

YO la mira caminar hacia el estacionamiento. Y prefiere cerrar la boca de camino a casa. Con sus pensamientos es mas que suficiente para hacerla sentir mal. No hace falta agregarle los de YO. Es difícil entender lo que pasa por la cabeza de cada individuo. Es difícil tomar las riendas de la vida de uno. Te construyes tu camino, te creas tus fantasmas y lidias con eso lo mejor que puedes. Que al final es una combinación de eso lo que te lleva a triunfar. Que más da si hoy has caído bajo, mañana será otro día. Y YO se levantará. Saldrá el sol y volverán sus fantasmas. El truco esta en aprender a bailar con ellos. 

Pero dime, ¿Quién navega por el mundo sin fantasmas que lo acompañen? 

YO ¿Dónde estás?

PANDEMIA

Ese día sería difícil de olvidar. Fue el día que cambio todo.

¿Como no recordar aquel día? Estaría grabado por mucho tiempo en la memoria de muchos. Ese día fue ayer, pero parece como si ya hubiese pasado mas tiempo.

Todo empezó con un murmullo. Un grito a cientos de kilómetros de distancia, pero se hizo caso omiso. Y ahora todo es caos. Se pensó que éramos intocables y no. Empezó como chiste. Pero no era un chiste. Uno, dos, tres, cien, doscientos…

Y entonces todo el mundo lo creyó, al fin. Y para entonces ya era demasiado tarde.  El virus se había infiltrado. Y de pronto, así de la nada, todo tomo perspectiva. El año aun no iba ni en la mitad y ya pintaba para recordarlo. Todo aquello que se había planeado de pronto estaba en duda.

La vida no cesa de sorprender. Cuando crees que has tejido toda una vida, y tienes cada puntada ya hecha, una hebra se enreda y todo, absolutamente todo se desteje. Y tienes que empezar de nuevo. No hay opción. Solo queda eso. Seguir. Caminar. Respirar.

El año había comenzado como todos, con ilusión, sueños y un montón de ganas. Pero nadie se imaginaria lo que deparaba. No ha habido día de descanso, día en el que no se escuche algo nuevo. Pero por alguna razón esto se ignoro por completo. Como venia del lejano occidente, nadie creyó que vendría hasta acá. Y ahora esta en frente de nosotros. El problema es ahora de todos. Le puede pasar a cualquiera. Esa es la cosa con los virus, no saben de género, de religión, de país, de color y supongo que eso da balance a esta vida. Te pone los pies en la tierra y te recuerda que no eres mas que polvo, como todos.

Todos a casa. Ese fuel el aviso. Nadie salga. Clases en línea. Compras a lo loco. Lo primero que se acabo fue el papel de baño. ¿Quién se iba a imaginar que la gente se pelearía por papel de baño?  Todo es efímero. Pero ¿cuánto durara esta precariedad? Hasta hace días era inconcebible que esta fuera nuestra situación. Encerrarse. Aislarse. De todo. De todos. Desconexión total de lo mundano y la rutina.

No será fácil de olvidar este día, así fue como todo cambio.

El virus se acerca cada vez más. Esta a tu puerta. No abras.

Igual no importa, no sabe de maneras.

 

 

 

Pesadillas

He tenido una pesadilla.

Me despierto, aún todavía en el lugar donde supuestamente he estado en mi pesadilla. Pero poco a poco reconozco que estoy en mi cama y que solo ha sido eso. Una pesadilla. Doy vueltas en mi cama porque no hallo una posición cómoda y aún sigo pensando en lo que acaba de pasar. Máscaras, hombres usando máscaras, como los de anónimo. Gente que jamás he visto en mi vida. Oigo sonidos. Pero solo es un carro que acaba de pasar afuera. Se oye el sonido de los muebles, el de la lavadora, el de las puertas y el viento. El viento tiene voz.

Al final de todo uno está sola.

En en estos momentos que uno se da cuenta de lo que significa eso de estar sola.

No se escucha nada. Pero puedo oír el aire acondicionado. Oigo los árboles hablar, como si supiesen de mi situación y tal vez se burlen de mi y el drama que me acabo de formar.

¿Quien soy y que hago aquí?

Preguntas que se hace uno a las 5:36 de la mañana de un domingo.

¿Quienes somos cuando nadie nos ve? ¿Cuando nadie nos escucha? ¿Cuando el ruido de la noche es nuestra única compañía? ¿Cuando el silencio de la noche nos abriga y nos hace sentir como agujas en un pajar?

¿Quien eres tu a las 5:36 de la mañana?

Y supongo que así es en la vida. Solo uno se tiene a uno mismo. Y me ves aquí escribiendo para con suerte volver a conciliar el sueño. O tal vez contaré ovejas o unicornios, para contar algo diferente.

¿Quien cuenta unicornios?

La niña en mi me dice que todo está bien. Que al menos no salió el puma de aquella vez. Aquel que me dejo sin salida, sin aliento, y que me sonrió al verme toda espantada y sudando. Se fue después y jamás volvió. Siempre se lo atribuí a la temperatura que según tenía y que al amanecer ni su rastro de ella. Como si no fuese existido. Como si todo fuera un engañó de mi mente. Se esfumó, preguntándome, si aquella aparición había sido tan real como se sintió. Y es que la mente es poderosa. Si la dejas que te controle lo haré y si la dejas te deshace, te despedaza y te quita todo.

Escribiendo se esfuma todo, hasta el miedo. Es como una declaración de guerra al miedo. El escribir da esa licencia de decir todo, sacar todo. Vaciarse. Limpiarse. Hasta quedarte sin nada. Desnuda.

Y te preguntas ¿que hago despierta a las 5:51 de la mañana?

Estoy bostezando. Ha pasado lo peor. El viento me dice que tengo que dormir. El cielo me asegura que todavía hay unas cuantas horas antes de que salga el sol. Cosas de estar solo.

Me pregunto si sería diferente si hubiese alguien junto a mi. Pero creo que no. Cada cabeza es un mundo único. Nadie jamás comprenderá del todo tu mundo. Ese en el que sólo tú sabes absolutamente cada pensamiento, cada sensación.

¿Quien te quita el miedo a las 5:56 de la mañana de un noviembre?

Estoy yo. Y solo yo. Nadie más. Con nadie cuentas a estas horas. Esta obscuro allá afuera aún. ¿Saldrá el sol?

¿Quien soy y que hago aquí?

Tuve una pesadilla y me desperté.

Ahora tengo sueños, e ire a dormir.

Lo que hice hoy. 

Desde hace un año y medio soy parte de una organización estudiantil de filantropía aqui en la universidad y he aprendido unas cuantas cosas. 

Un buen día explorando Facebook (el noticiero de los jóvenes 😉) me topé con esta organización gracias a una amiga que publicó una foto de los que formaban parte del grupo. Recuerdo que cuando me la encontré en la biblioteca me acerqué y le pregunté que es lo que hacía esta organización. Ella amablemente me dio la información, respondió a mis preguntas y el resto es historia.

Durante los meses de agosto a diciembre nos dedicamos a pensar en diferentes ideas para recaudar fondos. Cada año,por ejemplo, hacemos una playera y buscamos patrocinadores, esa es una idea que nos ha traído fruto cada año y no falla. Hemos vendido donas 🍩 y bueno esas tampoco fallan. 

En fin.. 

Pensé que este año haríamos lo mismo, y si lo vamos hacer. Pero siempre hay alguien que viene con ideas 💡 nuevas, innovadoras y que siempre está listo para aportar. Somos veinte los que formamos parte de esta organización y ya se imaginaran la cantidad de ideas que son capaces de dar. 

Victoria, ya les contaré en otra ocasión el personaje que es, dio la idea de lavar autos 🚘. 

Los que me conocen se abran imaginado la cara que puso al oír su idea. 

No era mala la idea, no, nada mala. 

Pero yo, ósea yo, lavar 🚗 

JAMÁS. Si ustedes vieran el berrinche que hago cuando mi madre me pide que lave el carro, ni siquiera me podía imaginar lavando el coche de un extraño. 

Pero bueno, mis compañeros no me conocen todavía 😀

Y eso es lo que hice hoy… lave autos.

Yo lave autos 🚙  🚘 

Bueno, lavamos autos. Y no fue nada, pero nada aburrido. Desde la una de la tarde hasta las seis no la pasamos lavando autos. Autos de todos colores y tamaños, unos más súcios que otros o más limpios, como lo quieran ver 😂 

Nos divertimos en grupo. La pasamos bien en grupo. Nos reímos, nos mojamos, sonreímos.

La sonrisa que teníamos era porque sabíamos que lo hacíamos por una causa bonita. Y esa nadie no las quita. 

Parte del grupo en una conferencia hace algunos días.

La playera de hace un año.

Mi carpeta.

Hoy, lavando coches.

MÉXICO 

Como México, solo UNO.

Vivir lejos de la patria no es nada fácil, pero me ha tocado por más de una década ver desde la distancia lo que ocurre por allá. 

Y hace dos días no fue la excepción.

Por años y en especial el último año y medio, he tenido que escuchar en numerosas ocasiones hablar mal de mi país, he tenido que explicar y defender lo indefendible.

Por qué como defiendes el narcotrafico, un gobierno corrupto, los 43, o los miles de feminicidios? 

Pero México, el Mexico en el que yo decido creer, en el que siempre creeré, salio y no defraudó. 

Y eso da esperanza. No todos son iguales. 

Me volví a enamorar de mi país otra vez, de su gente, de su respuesta hacia la tragedia. Es el claro ejemplo que cuando nos unimos podemos hacer grandes cosas. 

Vi a los CIUDADANOS extendiendo una mano a extraños, uniéndose más que nunca.

Hoy desde el otro lado no tengo más que respeto y admiración a mis paisanos. 

Fuerza México! Si se puede! 

Regreso a clases…

Después de casi tres meses de vacaciones, que se fueron volando por cierto y que por alguna razón nunca son suficientes, he regresado a tomar clases.

A pasado la primera semana y sobrevivi. Se ha vuelto un acto de supervivencia la escuela. Regresar a clases significa una vez más caer en esa rutina, que a ratos se extraña durante las vacaciones. Al lado quedan las desveladas, días completos sin nada que hacer, viajes con la familia en fin… para ser reemplazados nuevamente por desveladas estudiando, tratar de mantener los ojos abiertos durante la clase, tratar de descifrar  los apuntes que uno toma de rápido y bueno caer en rutinas, horarios. Medir el tiempo se vuelve clave. Prioritizar entre que hacer y que no hacer. En volverse a preguntar si vale la pena echarse una serie completa o en estudiar para el examen de el lunes. 

Así que por otro semestre lleno de éxito!